El próximo 31 de marzo finaliza el plazo para presentar los modelos informativos 720 (bienes y derechos en el extranjero) y 721 (criptoactivos custodiados fuera de España). Sin embargo, más allá del cumplimiento formal de una obligación informativa, lo verdaderamente relevante es el contexto actual en el que se enmarcan estas declaraciones.
Durante los últimos años, el sistema fiscal internacional ha cambiado considerablemente. Hoy en día, las administraciones tributarias de todo el mundo intercambian grandes volúmenes de información financiera y patrimonial de forma automática mediante mecanismos como CRS, FATCA, las distintas directivas DAC de la Unión Europea o los nuevos sistemas de reporte sobre criptoactivos. Esto significa que la Agencia Tributaria española recibe datos directamente de bancos extranjeros, plataformas digitales, proveedores de servicios financieros y otras administraciones tributarias de forma sistemática.
Pero el cambio no es solo cuantitativo, sino también cualitativo. La AEAT ha incrementado e incrementará significativamente su capacidad para analizar y explotar esa información mediante herramientas de analítica avanzada y sistemas de inteligencia artificial. Ya no se analizan datos aislados, sino patrones completos: evolución patrimonial, coherencia entre ingresos declarados y activos mantenidos en el extranjero, movimientos financieros transfronterizos o discrepancias entre distintas fuentes de información.
En la práctica, esto se traduce en un mayor número de comunicaciones informativas, requerimientos y comprobaciones cuando se detectan incoherencias o falta de declaración, y es de esperar que pronto se incremente este tipo de actuaciones a medida que la Agencia Tributaria vaya mejorando su análisis por medio de la inteligencia artificial. Los activos en el extranjero ya no son invisibles, y la tendencia apunta claramente hacia un incremento progresivo de la capacidad de control y detección.
Por ello, resulta especialmente importante revisar con antelación si existe obligación de presentar los modelos 720 o 721 cuando se mantienen cuentas, inversiones, inmuebles o criptoactivos fuera de España. Más que nunca, la prevención y la revisión adecuada de las obligaciones informativas se han convertido en elementos clave para evitar riesgos fiscales futuros.
En addwill disponemos de un equipo de Fiscalidad Internacional especializado en asesorar a clientes que disponen de patrimonio en el extranjero. Si tiene activos o inversiones fuera de España, este es un buen momento para revisar su situación antes de que finalice el plazo de presentación de las declaraciones informativas el 31 de marzo.