A partir del 1 de enero de 2026 entra en vigor una nueva base mínima definitiva de cotización en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), regulada por la Orden PJC/2G7/2026.
Este cambio se enmarca en la consolidación del sistema de cotización por ingresos reales y afecta a determinados colectivos de autónomos vinculados a actividades empresariales. No se trata de un ajuste puntual, sino de un nuevo umbral mínimo que se utilizará en la regularización anual de cuotas.
En la práctica, esto implica que algunos autónomos podrán mantener temporalmente bases inferiores durante el año, pero deberán ajustarse a un mínimo superior cuando se revisen las cotizaciones.
A quién afecta la nueva base mínima de autónomos en 2026
La medida se aplica a los autónomos que estén dados de alta en el RETA al menos 60 días durante 2026 y que se encuentren en alguno de los siguientes supuestos: autónomos societarios (administradores o socios de sociedades mercantiles), familiares colaboradores, autónomos que no presenten declaración del IRPF o aquellos que, aun presentándola, no declaren rendimientos netos computables.
Se trata de perfiles que, por su naturaleza, quedan sujetos a una base mínima reforzada dentro del sistema de cotización.
Nueva base mínima de cotización en el RETA
La principal novedad es que, a partir de 2026, la base de cotización definitiva para estos colectivos no podrá ser inferior a 1.424,40 € mensuales.
Este importe corresponde a la base mínima del grupo 7 del Régimen General de la Seguridad Social y actuará como umbral mínimo obligatorio en el proceso de regularización posterior del ejercicio 2026.
Cotización durante 2026 y advertencia importante
Durante 2026 se permite mantener de forma provisional la base mínima vigente en 2025 (1.000 €/mes) o la que resulte de aplicar las reglas generales del sistema.
Ahora bien, este punto es clave: esta flexibilidad no implica un ahorro real, sino un diferimiento del coste. Es decir, la diferencia entre la base provisional y la base definitiva se regularizará posteriormente.
En otras palabras, puedes cotizar menos durante el año, pero no se reduce la obligación final.
Regularización de cuotas
Una vez finalizado el ejercicio 2026, la Tesorería General de la Seguridad Social revisará las bases declaradas y determinará la base definitiva aplicable.
Esta será, como mínimo, de 1.424,40 € mensuales, o superior si los rendimientos netos declarados así lo determinan. En los casos en los que se haya cotizado por debajo, se reclamarán las diferencias correspondientes.
Este mecanismo forma parte del sistema de cotización por ingresos reales y se aplica de forma automática en la regularización anual.
Casos sin declaración de IRPF o sin rendimientos
Cuando la Administración Tributaria comunique que no se ha presentado la declaración del IRPF o que no existen rendimientos computables, se aplicará directamente la base mínima de 1.424,40 € mensuales en el proceso de regularización.
Impacto y recomendación
Este cambio consolida de forma definitiva la alineación entre el RETA y el Régimen General para determinados colectivos de autónomos, especialmente societarios y familiares colaboradores.
En términos prácticos, puede suponer incrementos de cotización y regularizaciones con importes relevantes si no se ha realizado una planificación previa.
Por este motivo, es recomendable revisar la base de cotización y anticipar el impacto para evitar regularizaciones elevadas al cierre del ejercicio. Para cualquier duda o asesoramiento, puedes contactar con el departamento laboral de addwill, que te atenderá de forma personalizada.